La Muerte - María Gabriela León

23:19 María Gabriela León Hernández 9 Comments


Amar la poesía es amar la vida


La Muerte

La muerte es una "amiga" leal,  despreciada por la mayoría de los humanos  por misteriosa y desconocida , y a la que evitamos permanentemente por mal educada, ya que nos visita sin ser invitada. Dependiendo del anfitrión, esta visitante despierta entre el resto de los presentes emociones y sentimientos encontrados de dolor, alegría, desconcierto, rabia. impotencia, alivio, resignación, liberación, codicia. Dicen que la muerte se nos presenta por igual a todos, pero lo que no nos dicen es que las reacciones de los allegados tiene que ver con la cantidad de cifras bancarias y con el poder ostentado por el difunto. Si la cifra es alta, las visitas  al  velorio y los halagos al finado son mayores: "Que hombre tan honesto",  "Fue el mejor padre",  "Era ejemplo para la sociedad", "Hacia el bien y ayudaba a los mas necesitados". En fin, este personaje pasa a ser un santo sin canonizar. Y si sumamos a esto que el sujeto velado era poderoso, las visitas son masivas, como feria de pueblo, y los halagos, ni se diga: "Nunca conocí a alguien tan bueno", "Su ejemplo vivirá en nosotros", "Murió, porque su alma ya no cabía en este cuerpo y tenia que regarse por el mundo entero", ser santo le queda corto, este pasa a ser DIOS.  
Ahora hablemos del occiso pobre o del pobre occiso. Su cuenta bancaria esta en negativo, le debe hasta al portugués del abasto de la esquina y no ejerce influencia ni en sus vecinos. A la funeraria van sus familiares y alguno que otro conocido que le gusta el chisme. Los comentarios que se escuchan son: "Fue buen padre pero sin carácter", "Salia a trabajar a las 5 de la mañana, pero era muy flojo", "Me quedo debiendo cobres".  Este señor, lamentablemente, no llega ni a beato.
Sí señores, esta es la vida relacionada con la muerte o la muerte relacionada con la vida, como usted mejor quiera. Y si no me cree, mire a su alrededor.


Autor: María Gabriela León
Buenos Aires, 07 de marzo de 2013

9 comentarios:

  1. Extraordinario relato de una realidad incuestionable. Te felicito por la narrativa (muy buena).

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  2. Tan real esta muerte como la vida misma, Gabriela. Hasta ahí llega la mezquindad de los vivos. Gracias

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  3. No estoy seguro de que dependa del dinero tanto como dices. Quizá depende del jugo que le puedan sacar los que quedan más que del que tenga. En todo caso tan muerto está el rico como el pobre, y una vez muerto, poco te importa que haya mucha gente o poca alrededor.
    Un saludo.

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    1. Cuando el muerto fue poderoso y rico, muchos vivos quieren sacar partido de su legado. Gracias por tu comentario. Saludos.

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  4. Yo prefiero ser la pobre finada, así cuando reciba los cumplidos serán sinceros. Muy clara tu forma de poner esta situación al descubierto.

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