Había una vez un hombre que quería trabajar

2:12 María Gabriela León Hernández 2 Comments

Amara la poesía es amar la vida
Sin pan y sin trabajo - Ernesto de la Cárcova
¡No llores tierra de gracia  que tus hijos te honrarán! 
Mi pequeña Venecia, mi Venezuela querida.

Llora el hombre que ha perdido
la esperanza del trabajo
para ser entregada a quienes
mendigan bajo la sombra
del ambicioso tirano.

Se pierden los sueños
en hordas de miseria
aupadas por la ignorancia
de ilusiones olvidadas
en tiempos que no retornan.

Abierto está el corazón
de la tierra que aloja
sentimientos divididos
entre el odio y el dolor
cegados y sin futuro.



2 comentarios:

  1. Este poema lo podíamos aplicar en esta España en crisis. Y con tantas familias que no tienen qué llevarse a la boca...
    Me gustó tu poema, un abrazo!

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  2. Aunque son realidades diferentes, España al igual que Venezuela vive una crisis que afecta a la población. Gracias por tu comentario. Un abrazo Francisco.

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