Ocaso

21:42 María Gabriela León Hernández 8 Comments



Ecos de soledad retumban 
en paredes malheridas
de la ciudad gris.

Aves errantes
pasean su libertad
por un cielo cargado de llanto,
y vientos soplan apatía
entre vidas pinceladas
de cotidianidad.

En patios deslucidos
risas infantiles
le devuelven al ocaso
su belleza extraviada.
         
Amar la poesía es amar la vida


8 comentarios:

  1. Muy bonito Gaby! Me encantó el final
    Un abrazo

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  2. Bellísimo poema, pleno de esperanza en medio de la apatía de lo cotidiano. Un gusto leerte, María Gabriela. Lo comparto. Besos y feliz semana.

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  3. maravillosa descripción del ocaso y de todo su simbolismo. poema para leer en otoño, con el viento empujando las ventanas. saludos

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  4. ¡Precioso poema! ¿Esas risas infantiles realmente pueden ser capaces de devolver al ocaso toda su belleza extraviada? ¿o nos aferramos a ellas para que tenga sentido permanecer en él? Tal vez...

    Un placer leerte. Un saludo

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  5. Bello (ocaso)sub-reales ta dulce al paladar fácil de comprender+1 en mi libro!...

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  6. Bello (ocaso)sub-reales ta dulce al paladar fácil de comprender+1 en mi libro!...

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  7. Me gusta mucho, y el final sorprendente.

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  8. María Gabriela, como siempre un placer leerte... que manera tan maravillosa de describir el ocaso... "risas infantiles le devuelven al ocaso
    su belleza extraviada." Me encantó, gracias

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